Hay un carajito con complejo de John Bonham (si, si, tuve que buscar cualquier nombre en internet) que ahora practica a tocar la batería casi todos los días donde su tía, lo cual estuviera bien si no fuera nuestra vecina de enfrente... y que el horario que escoge es precisamente el de la siesta, osea, justo después de la hora de la comida nos tenemos que tomar ese traguito "digestivo" de pum pam racataplam por varias horas.
Con lo meticuloso que es el padre, casi segura de que lo bota de la casa para dormir él y que se jodan los demás.
Así, que porque la señora (la pobre, más buena) padezca insomnio o lo que sea, hay que sufrir esa tortura cuando uno lo que quiere es hecharse esa pavita a la que ya me estoy acostumbrando.
Para colmo lo menos que le puedo desear es que se parta los dos brazos, porque con uno no es suficiente, sino pregúntenle al baterista de Deff Leppard...
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