lunes, 23 de enero de 2006

Jodido viralata

Ok, para los que no la conocen, esta es la historia:
El día del huracán en Chivilcoy, salí al patio porque escuché ruidos, y asumiendo que se había escapado Mangú, salí a gritarle y a meterlo de nuevo en su lado del patio. (Lo tenemos apartado porque es un arma de destrucción ambulante y está puesta la piscina de las niñas donde a veces se quedan cosas o juguetes tirados, etc.)
Pues a mí misma me hubiese gustado tener una foto de mi cara de desconcierto cuando me encuetro con un perro que no es el mío en mi patio... (MI PERRO ES UN GALAN DE CINE).

Cuando reaccioné, hice un alboroto para que vinieran a ayudarme a investigar si fue que el loco de Mangú hizo un hoyo en la pared de atrás o excavó algún agujero hasta la China y de allí entró el coso feo ese. (No importa el lugar del mundo en que se cave un hoyo profundo, siempre termina en China).
El caso es que no encontramos nada raro y al viralata feo lo sacamos haciéndolo atravesar la casa. Claro, con Willie detás despachándolo a los gruñidos y arañazos, ya que ella es la dueña de la casa y creo que el único gato que he visto persiguiendo perros.

Dos días después, vino el dueño de la casa a seguir con las reparaciones del tinaco que ya comenté se cayó del techo y todo eso... y cuando me preguntó acerca del tornado, le conté del "perro volador" que cayó en el patio. Pues al rato me grita el hombre para que vea al jodido perro tratando de meterse para acá de nuevo, trepado en el muro (altísimo). ¿Pero y este tipo que se cree?
Le entré a escobazos hasta que cayó de su lado, pero en pocos minutos vuelve a llamarme el hombre de nuevo para que vea al animal que ya se había metido al patio otra vez! Y me rompió una mata de las dos que había dejado Mangú en unos tarritos.
En medio de una nube de pinchos (como la Bruja Suelta-pinchos de Bugs Bunny) arrastré al animal para la calle y me fui a ubicar la casa de quienes pudieran ser los dueños del bicho. (No era de la casa de al lado, sino de una de la calle lateral, por raro que parezca).
Adivinando, toqué una puerta y le expliqué la situación una doña quien me dijo que el perro ese era un salta techos, que se la pasaba trepado en todos lados y que le había roto toda la membrana del techo de su casa. Que el animal era de la gente de la casa de al lado y que los vecinos no estaban, pero que ella les informaría.
Yo me había subido en una silla y me fijé que tenían un montón de leña apilada contra el muro, por donde se trepaba el perro, cosa que le mencioné a la mujer.
Pasaron varios días y pensé que la cosa estaba solucionada. Pues días después nuevamente el reperpero en el patio, el sarnoso que se metió y la puerta estaba entreabierta, por lo que Willie había salido a fajarle. Encima me tumbó la última mata que quedaba y de nuevo tuve que ponerme a joder con la sacadera del anormal ese regándome pulgas en la casa.
Nada, que el sábado nos preparábamos para salir de campamento, así que la casa se quedaría sola el fin de semana... me encontraba en los atocigues de los últimos preparativos cuando siento nuevamente al sarnoso queriéndose meter.
Salí con la cabeza prendía y lo largué al diablo y más atrás una cubeta de agua, pero sabía que se metería cuando estuviéramos ausente, así que escribí una nota a los dueños del viralata en la que les pedí que movieran de lugar el montículo de leña que tenían en el patio ya que uno de sus perros (son dos) había tomado la MOLESTA costumbre de pasarse para mi patio y que era un trastorno para nosotros, pues teniendo un hermoso perro, le teníamos limitado el patio precisamente para evitar destrozos e inconvenientes con los que ahora teníamos que lidiar y encima por culpa de un animal que no es nuestro. (Me faltó ponerles: Y ENCIMA FEO).
Al salir le dejamos la nota pegada en la puerta, porque no estaban, pero cuando llegamos de acampar al otro día, el papá de Rica nos informó que lo llamó un tipo para decirle que tenía un problema, que su perro se había metido en el terreno de su hijo y que no lo podía sacar porque estábamos de viaje, etc.
¿Cómo dió con el papá de Rica? NO SE. ¿Cómo supo que nos fuimos de viaje? MENOS... el caso es que tuvo que venir el papá de Ricardo a sacar al realengo, pero le dijo al otro que mirara lo que iba a hacer porque o le iban a desaparecer al perro o a darle veneno en una albóndiga o alguna cosa, ya que era un verdadero problema.
Nada, que quitaron la leña FINALMENTE y espero (ESPERO) que el perro no se vuelva a meter, porque ya tengo en mi cabeza unas cuantas ideas macabras para poner en práctica...

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